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Para eso está la vida. (Para columpiarse)


Playlist: 
Ina Wroldsen - Aliens 
The Heydaze - Shower/Cash+David - Bones 
Strangers - Why'd You Only Call Me When Your High' (Arctic Monkeys Cover) 
Locución: floritura dj 
Duración de la pista musical: 13:11 min.



Una vez sentada en el sofa del salon, me dice que ella tiene celos de mí y me pregunta si yo no tengo también celos de ella. Le digo que no es así. Ella me pregunta por qué, si ya no la quiero. Yo le digo que hasta cierto punto, pero que ya ha empezado a serme alguien desconocida, y que ya he dejado de verla detrás de mí en el espejo o con el rabillo del ojo al pasar mientras me cepillo los dientes, que ha dejado de aparecer en mis pensamientos o en los libros que leo, que ha empezado a desaparecer, a alejarse, que tengo dificultades para recordar su imagen. La digo que de todas formas todavía la tengo un cariño considerable, al menos mayor que al sacerdote del pueblo al que todavía no he conocido ni tengo ganas de conocer y mayor que al veterinario al que sí he conocido por mi perra Guau. Mientras hablamos, saca una lima y se arregla las uñas. Ella es asi. El anillo de matrimonio lo deja en la estanteria encima de las facturas sin pagar. Es su particular manera de decirme bye bye. Auður Ava Ólafsdóttir

Sé que tienes miedos, amor. Que temes el anochecer como a la ruptura de ala de un ave. Que desesperas con la oscuridad como dos amigos niños que discuten. Que te adentras en la periferia del desamparo y te pierdes, pequeña, pequeñita, minúscula letra muda en el abecedario del dolor. Sé que te guardas de los monstruos tras las sábanas. Que te cuidas del susto acariciando el tejido de una prenda cualquiera. Que quisieras abrirte de párpados y sentir el aroma de una infancia linda. Elegir no crecer. No rasguñarte la pata debajo de la puerta del lobo. Silbarme, por si ya voy. Sé que llega la noche y abaratas el precio de tus miserias. Ese genio digno, esa pólvora pequeña que te impregna se empapa de manantiales perdidos y se te hace nudo la vida. Entonces te rehaces y descubres el embozo de la cama como si aquello no fuera una metáfora de la amargura y te abrazas a la almohada y repasas algunas cosas del día sin importancia. Te encomiendas a literaturas de presencia efímera, y lees o escuchas a Satie o desmenuzas un sudoku. Para dormirte crees en el milagro de los días. Y quieres pensar en el calorcito de mi mano. Y en mi manera de descubrirte justamente las heridas y cambiarle la gasa de ternura. Y así hasta mañana, que empezarás tu día anónima, sin escribas que glosen en sus crónicas que allí se mueve la mujer valiente, esa que salva cada noche a la patria humana de su ración inevitable de vergüenza. Orquesta Pelota 

Alguna vez me miraba en el espejo, y observaba como me agarrabas por la espalda, quiza es una de las mejores sensaciones de mi vida.. Vaya, y yo sin saberlo. Como tantas otras cosas, justo ahora que no tengo y echo de menos. Como esas noches que nos encádenábamos a las estrellas y gritábamos por dentro cada vez que venia una curva cerrada. Te enganchabas a mis curvas y me dedicabas todas las canciones del mundo. Todas eran mías. El movimiento de tus manos, tus labios, las noches estrelladas, los "guapa". Recuerdos, tan sólo eso. Mis manos apoyadas en la pared, los viajes en tren hasta otros mundos para ver la luna desde el mar. La música en un oído y el mar en el otro. Paredes que hablan y cuentan cuentos, como las ciudades que nos hablan en voz baja. Noches en silencio. Noches amarillas, esas que no tienen estrellas, y tú y yo nos dedicabamos a pintarlas en la arena. Enormes, como los corazones que ansían sentir o sienten demasiado sin quererlo. Quiero emociones que vayan a 150 km por hora, y que no toque repostar. Que no haya aviones de vuelta. Escaparme de las horas para nunca volver, que tú seas mi horario. Soñarte, pero mirándote a los ojos. Perderme en ellos, y no encontrar nunca el camino de regreso. Clementine

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